¿Dónde habita mi olvido?

Me desperté esa mañana y todo me daba vuelta, gire mi cabeza y estaba él a mi lado como si nunca nos hubiéramos separado. Me di cuenta que el alcohol aún hacia estragos en mi sangre y no me atrevía a levantarme para no despertarlo.

El día anterior lo había ido a buscar con ganas de regresar con él pero en al cafetería  se vio muy fijo en su postura y me rechazo. Aún así veía el amor en sus ojos y supe que accedería a ir por unos tragos.

Estando en el bar todo parecía tan normal y sin embargo había algo que me hacia sentir frente a un ser desconocido que conocía hacia 5 años, que había sido mi pareja, que era el amor de mi vida.

La plática no se centraba en nada particular, era más bien contar anécdotas de lo que nos habíamos perdido en esos 2 meses. Iba desde que paso en las clases hasta las idas a antros, ambos parecíamos evadir el tema que nos tenía en ese bar decidido a embriagarnos: nosotros.

No se pudo evitar más el tema y él hizo un brindis por el fin de nuestra relación, por que al fin se cerraría un ciclo de amores tormentosos. Me dio miedo pensar que lo perdería, lo veía muy decidido a no mirar atrás hasta que mi mano y la suya se juntaron. Ni cuenta me di cuando el alcohol hizo su efecto. Sólo recuerdo las copas, uno que otra canción y palabras de ambos que hicieron eco en mi cabeza.

Recuerdo llegar a su departamento y perder poco a poco la cordura hasta que quedamos desnudos como tantas veces y como la primera.

Si, ya estaba despierta, el sol entraba por la ventana… ya no había alcohol en mi sangre y solo estaba la resaca moral y física. Tenia ganas de huirle a mi ansiado regreso porque mi vida ya estaba encarrilada lejos de él y nuevamente me metí entre sus brazos. Todavía tuve tiempo de escapar a donde habita el olvido, parafraseando a Joaquín Sabina, así que me levante sigilosa para emprender mi retirada y mientras caminaba a la salida del edificio, sentí su mirada pesada sobre mis hombros pero no me atreví a voltear. Subí al taxi esperando borrar esa noche, ese dolor y esa cobardía que no deja de atormentarme cada día que despierto esperando voltear y ver su cabeza en mi almohada.

Comments
One Response to “¿Dónde habita mi olvido?”
  1. Ivan Amaya dice:

    Cuántas veces puede uno repetir los errores del pasado? El olvido habita en un lugar muy lejos de este mundo… Inaccesible a los humanos, condenados a recordar y añorar por siempre

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